La esquina donde Mafalda se deja fotografiar y San Telmo se vuelve una fiesta de domingo
El rincón de Chile y Defensa sigue siendo el imán de turistas y vecinos que van a retratarse con la estatua del personaje de Quino. La recorrida se puede atar con la feria dominical, que suma cerámicas, mates y muñecas tejidas con la cara de la nena que se hizo famosa en las tiras.

Le digo de arranque lo que viví este domingo, porque vale la pena contarlo en primera persona: bajé en la estación Catedral de la línea E y, antes de llegar a Defensa, ya se notaba el movimiento. Familias con chicos, parejas de extranjeros con la cámara colgando del cuello, vecinos con el mate bajo el brazo. Todos caminan, casi sin darse cuenta, hacia el mismo punto. Es la esquina de Chile y Defensa, donde Mafalda está sentada en un banco, con esa mirada de protesta permanente que le dibujó Quino, y la gente hace cola para sacarse una foto con ella. La fila no es un trámite eterno, pero tampoco es instantánea: conviene tener paciencia y calcular los tiempos antes de seguir caminando por el barrio.
La estatua que funciona como punto de encuentro
La escultura forma parte del Paseo de la Historieta, ese circuito porteño que rinde homenaje a personajes dibujados por autores argentinos. En este caso se trata de Mafalda, la creación de Joaquín Salvador Lavado, y la esquina se transformó en una dirección de referencia para quienes llegan al barrio con la idea de retratarse junto a ella. Lo: alrededor hay otras estatuas instaladas por comercios de la zona, así que la imagen del personaje y de su familia se cruza varias veces a lo largo de la recorrida, incluso sin buscarlo.
- Cerámicas con la cara de Mafalda y de sus amigos de la tira.
- Mates, pocillos y tazas que llevan frases atribuidas al personaje.
- Cuadernos, agendas y libretas con ilustraciones inspiradas en Quino.
- Muñecas tejidas a mano, muy buscadas por los visitantes.
- Stickers, imanes y otros recuerdos pequeños para llevar en el bolsillo.
La feria de San Telmo hace el resto. Sobre Defensa se despliegan los puestos dominicales con antigüedades, objetos de cuero y, cada vez con más presencia, artesanías con la imagen de Mafalda en distintos materiales y formatos. El recorrido se presta para ir deteniéndose, comparar precios y charlar con los feriantes, que conocen bien el fenómeno: saben que, cuando alguien pregunta por Mafalda, muchas veces viene detrás una conversación sobre toda la obra de Quino.
Ojo con las frases que Mafalda nunca dijo
Antes de comprar cualquier recuerdo, vale una advertencia que me parece importante compartir. Entre los artículos oficiales circulan otros que le adjudican al personaje frases que Quino no escribió. Reconocer su cara en un objeto no garantiza que el mensaje provenga de las historietas. Si uno quiere ir a fondo con el universo del autor, lo mejor es detenerse en las tiras originales, donde aparecen Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Guille y Libertad, el elenco completo que fue creciendo con el tiempo y le dio espesor a la tira.
“Para el humorista gráfico Tute, uno de los rasgos distintivos de la obra es la complejidad de esas personalidades y la incorporación de los asuntos del mundo a las tiras.”Tute, humorista gráfico
Cuando uno se va del barrio, se lleva algo más que una foto. Se lleva la sensación de haber caminado por una historieta que, en lugar de estar en una página, está repartida entre una esquina, una feria y unos cuantos puestos donde Mafalda sigue mirando al mundo con la misma incomodidad de siempre. La propuesta, al final, termina siendo muy porteña: una estatua como mojón, una feria como excusa y un domingo compartido entre vecinos y turistas que, aunque sea por un rato, se detienen a discutir de qué se trata esta nena que nunca dejó de tener algo para decir.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo


Una taza de arándanos al día y el corazón lo nota: lo que dice la ciencia sobre ese gesto simple

