Una Champions donde los argentinos la rompieron toda: noche de goleadas en Europa
La tercera fecha de la fase de liga dejó nueve partidos, cuatro goles de jugadores albicelestes en una sola jornada y el Bernabéu como escenario principal de la fecha.

Arrancó la tercera y la Champions volvió a regalarnos una de esas noches donde los argentinos la rompen toda. Porque en esta fecha el que se puso la frazada, fue grito sagrado y dejó el nombre bien alto del otro lado del charco fue justamente el pibe Nicolás Paz, que en un partido que iba a ser trampa terminó sacándose de la galera un hat-trick para enmarcar y una asistencia para regalar: cuatro goles de Manchester United a tres palos, y Nico apagando las luces una a una, primero con un zurdazo al ángulo que todavía está volando, después asistiendo a Douvikas para el segundo y cerrando con recuperación y definición en un pique que dejó al arquero mirando el horizonte.
En el Bernabéu se sigue hablando en español
Del otro lado del continente la cosa también olió a fiesta, porque en el Santiago Bernabéu el Real Madrid le metió un 4-1 al Leipzig que dirige Martín Demichelis y lo hizo sin piedad. Bernardo Silva abrió la cuenta, Arda Güler facturó después de una peinada de Mbappé, el propio francés se fabricó el tercero con un remate colocado desde afuera y el broche lo puso un ex del club alemán, Yan Diomandé, que se comió la medialuna con una volea y eligió no celebrar. Cuatro goles, cero excusas, y Demichelis volviendo a casa con la valija llena de preguntas. El Madrid ya empieza a parecerse a ese equipo que asusta cuando se pone el overol.
Siga, siga, que hay más, porque Emiliano Buendía también se prendió en la fiesta y la rompió en la goleada 4-1 del Aston Villa sobre el Viking noruego. El ex Boca perdonó una de cabeza que tenía pinta de gol, pero se reivindicó rápido: penal a los 37 del primer tiempo, ejecución a un palo, redes que se inflan y resultado que se cierra. Después Ross Barkley había abierto la cuenta y un tanto en contra más el descuento visitante completaron la obra en Birmingham.
El partidazo de la fecha fue en Alemania
Si me apuran y me preguntan qué partido no me saco de la cabeza, les digo Arsenal-Bayern. Dos equipos a los que les sobra y que otra vez se encontraron para sacarse chispas, esta vez en el Allianz Arena. Eze, que había entrado por la lesión de Saka, adelantó a los Gunners, Alphonso Davies emparejó con una asistencia de Harry Kane, el propio Kane se vistió de ejecutor desde los doce pasos para dar vuelta la historia y cuando el segundo tiempo se moría y la pelota estaba caliente, Declan Rice clavó un remate cruzado para el 2-2 definitivo. Empate que en Munich huele a victoria y en Londres a deuda pendiente.
El cierre de la nota lo tiene merecido el Piojo: Nicolás Paz se fue aplaudido por la hinchada rival, se llevó la pelota a casa y dejó en claro que cuando se enchufa, la sube a la estratósfera. El próximo compromiso del Madrid pasa por la fecha doméstica y a seguir de cerca al pibe, que cuando le agarran la mano no la suelta. La Champions, otra vez, hablando en español y con acento bien de acá.
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