La trampa silenciosa de los créditos exprés: cuando pedir mil pesos termina costando una fortuna
Las billeteras virtuales seducen con tasas que parecen razonables, pero la letra chica y los intereses acumulados transforman una deuda chica en un problema serio. Organismos de defensa del consumidor advierten sobre los derechos que asisten a quien se siente acosado o mal informado, y detallan una herramienta oficial de refinanciación.

A Ana, como tantas otras personas con las que hablé en estos días, la historia le empezó con un pedido de dinero que parecía de amigo: mil pesos para completar la compra del mes, un extra para pagar la luz, un par de días de plazo hasta que cayera el sueldo. Lo pidió a través de la billetera virtual del celular, en la pantalla leía una tasa que, en su cabeza, cerraba. Cuando fue a ver el primer extracto, la cifra ya no era la misma. Y al siguiente, menos aún. Esa es, exactamente, la trampa que me describieron en las últimas horas desde la Dirección de Protección al Consumidor, y que se repite en miles de hogares argentinos.
Tasas que en la pantalla parecen otra cosa
Según me explicó Pablo Tomasini, titular de la Dirección de Protección al Consumidor, las tasas que aplican las plataformas financieras digitales son, en sus palabras, "casi usureras para los ciudadanos". El problema no es solo el porcentaje en sí, sino la forma en que se presenta: la pantalla muestra un número, pero la letra chica del contrato suma cargos, condiciones y excepciones que el usuario no siempre lee. Cuando decide regularizar lo que pidió, la deuda original ya se transformó en otra.
El mecanismo, dice Tomasini, es siempre el mismo: se ofrece una tasa, se agregan costos que no quedaron del todo claros, y para cuando el consumidor quiere entender qué firmó, el monto inicial ya quedó multiplicado por los intereses. "Esa conducta no está permitida", me insistió, y recordó que la persona afectada puede reclamar.
Por qué se endeuda quien se endeuda
El trasfondo más profundo me lo contó Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén. Los sueldos, las jubilaciones y lo que facturan los trabajadores autónomos y los pequeños comerciantes vienen perdiendo contra la inflación desde hace años. Cuando el ingreso no alcanza para llegar a fin de mes, aparece la tarjeta del celular como una salida rápida, y se termina pidiendo plata para la comida, el alquiler o la luz. "Esa deuda que era pequeñita se te va haciendo cada vez más grande producto de los intereses. Cuando te querés acordar, tenés un lío bárbaro", me resumió el funcionario.
Los números acompañan ese diagnóstico: el índice de morosidad en Argentina ronda el 20 por ciento, casi cinco veces más que el promedio de los países vecinos de la región, que se mueve entre el 4 y el 5 por ciento.
La herramienta oficial para salir del pozo
Para quien ya está atrapado en la espiral, existe una alternativa concreta: el Régimen Especial de Refinanciación de Deuda, que permite tomar préstamos de hasta 50 millones de pesos con una tasa fija anual del 35 por ciento. Tomasini lo definió como "una tasa muy accesible, diría blandísima", pensada para que las familias puedan cortar el ciclo y dejar de pagar intereses sobre intereses.
Qué hacer frente al hostigamiento de las cobranzas
Desde la misma Dirección también me confirmaron que están recibiendo denuncias por hostigamiento. Si una empresa de cobranza llama de forma insistente, amenaza o propone condiciones que el deudor considera abusivas, la persona afectada puede reunir capturas de pantalla y presentarse a iniciar un reclamo formal. La clave, me remarcaron, es no dejar pasar el mal trato y guardar la prueba.
A Ana, como a tantos otros, le dije lo que aprendí en estas horas: la salida existe, pero el primer paso es no naturalizar la deuda como si fuera parte de la vida. Pedir mil pesos no puede terminar costando una fortuna, y cuando la letra chica se vuelve una pesadilla, reclamar no es un capricho: es un derecho.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Ríos glaciares se vuelven verdes y preocupa el impacto del calentamiento global

Tecnología constructiva: casas rápidas y sin cemento con un sistema inspirado en bloques de juguete

10 hábitos para un cerebro más feliz, según la neurociencia
