La NOAA advierte que el Niño que se viene puede romper todos los récords: qué espera en Argentina
El organismo estadounidense elevó al 75% la probabilidad de que el fenómeno 2026-2027 sea el más intenso desde 1950. Meteorólogos locales confirman que el Litoral y el norte del país sufrirán lluvias por encima de lo normal entre octubre y marzo.

Son las seis de la tarde en la costanera de Posadas y María Alejandra Cristanchi todavía está al teléfono con operadores de las provincias mesopotámicas, tratando de coordinar qué compuertas abrir en Yacyretá si el río Paraná vuelve a crecer como en los peores veranos. La jefa del sector de Hidrología de la represa hidroeléctrica comparte esa preocupación con miles de productores sojeros, intendente chaqueños y familias ribereñas que ya vienen esquivando la crecida desde hace tres meses, y que ahora escuchan una noticia que los inquieta todavía más. Es que el fenómeno de El Niño que arrancó este año puede transformarse en el más intenso desde que existen registros sistemáticos, según acaba de confirmar la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, más conocida por su acrónimo en inglés, NOAA.
Un salto en las probabilidades que preocupa a los especialistas
El Centro de Predicción Climática de la NOAA, que es la oficina encargada de monitorear los océanos y la atmósfera en tiempo real, subió del 69 al 75 por ciento la chance de que el evento 2026-2027 supere cualquier marca previa. Lo hizo en apenas cuatro semanas, y eso, para los climatólogos, no es un dato menor: significa que el calentamiento en el Pacífico ecuatorial central se está acelerando más rápido de lo esperado.
La herramienta que utilizan para medirlo se llama Índice Oceánico Relativo de El Niño, o RONI por sus siglas en inglés, y tiene una particularidad que lo distingue de otros termómetros oceánicos: no se queda con la temperatura cruda de la superficie del agua, sino que la corrige descontando el calentamiento de fondo que ya sufren los mares tropicales por el cambio climático. De esa manera, intenta aislar cuánto del calor obedezce al fenómeno natural y cuánto al calentamiento global de largo plazo. Y aun con ese filtro, el cuadro alarma: hay un 75 por ciento de probabilidades de que el RONI supere los 2,5 grados entre octubre y diciembre de 2026, un umbral que ningún episodio anterior logró cruzar.
Pongamos esos números en perspectiva, porque a veces los grados no dicen mucho por sí solos. Desde 1950, cuando comenzaron las mediciones modernas, se catalogaron cuatro eventos como muy fuertes. El más extremo de todos fue el de 1982-1983, que dejó 2,4 grados de anomalía. Los otros tres oscilaron entre 2,0 y 2,3 grados. O sea, estamos hablando de saltar una vara que ningún Niño anterior pasó, ni siquiera los que provocaron las inundaciones más recordado del Litoral.
Qué dicen los datos que ya están en el agua
Los registros de agosto, que son los más recientes que la NOAA publicó, ya muestran anomalías de 1,8 grados en la región conocida como Niño 3.4, que es la zona del Pacífico ecuatorial donde se mide el pulso del fenómeno; de 2,5 grados en la zona Niño 3, más al oeste; y de 3,4 grados frente a las costas de América del Sur, en una franja que los técnicos llaman Niño 1+2 y que suele ser la más caliente de todas. Para los modelos del Centro de Predicción Climática, la probabilidad de un episodio catalogado como muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte, o sea entre octubre de 2026 y marzo de 2027, ya supera el 90 por ciento.
“El Niño es un fenómeno natural y global que nos está afectando y recién está empezando. Se intensificará de octubre a febrero. Es un Niño muy fuerte.”María Alejandra Cristanchi, jefa del sector de Hidrología de la Central Hidroeléctrica Yacyretá
Esa misma advertencia se repite en el centro del país. El meteorólogo Marcelo Madelón, que trabaja como pronosticador en el Aeropuerto de Córdoba, me dijo por mensaje que el fenómeno posiblemente se extienda hasta el otoño de 2027, es decir, hasta bien entrado el otoño austral. Si eso se confirma, habrá que prepararse para seis meses seguidos de lluvias por encima del promedio en buena parte del territorio.
Lo que se viene para Argentina, región por región
Las proyecciones estacionales que difunde el Servicio Meteorológico Nacional y que la NOAA comparte en sus reportes muestran un patrón bastante claro. En noviembre, el noreste del país y el este de Entre Ríos recibirán más de 30 milímetros de lluvia por encima de lo habitual para el mes. En diciembre, las anomalías superiores a 50 milímetros se extenderán sobre Santa Fe, Entre Ríos y el este de Córdoba. El noroeste argentino, mientras tanto, registraría entre 20 y 50 milímetros por debajo de lo normal, lo que confirma el patrón clásico de El Niño en esta parte del continente: lluvias al este, sequía al oeste.
Cuando termino la charla con Cristanchi, ya entrada la noche, me cuenta que en Yacyretá vienen trabajando hace semanas con un protocolo de manejo extraordinario de las turbinas, porque la represa no puede turbinar más agua de la que el cauce del Paraná tolera aguas abajo sin poner en alerta a las ciudades de la costa. Esa imagen, la de una represa enorme funcionando al límite para evitar que el agua llegue a inundar pueblos enteros, es la mejor síntesis de lo que nos espera si los pronósticos de la NOAA terminan cumpliéndose: un verano largo, húmedo y complicado, en el que la paciencia y la prevención van a ser tan importantes como los paraguas.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Alucinaciones, desapego de la realidad y agresividad: consecuencias por el uso excesivo del celular


El Ministerio de Salud dijo que está garantizada la cobertura del Calendario Nacional de Vacunación
