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Lunes, 12 de octubre de 2026
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El fantasma de Gatsby que Jack Nicholson nunca pudo espantar: la decisión que todavía lo desvela a sus 89 años

A casi medio siglo de aquel convite que rechazó, el actor sigue cargando con la sombra del personaje que todos le señalaban desde que tenía 18. Una historia de dudas, egos y casualidades que terminó dándole el papel a Robert Redford y cambiándole el destino a varios.

LP
Ludmila PintosCultura y carnaval · · 4 min de lectura
El fantasma de Gatsby que Jack Nicholson nunca pudo espantar: la decisión que todavía lo desvela a sus 89 años

Imaginate la escena: un tipo de 18 años, flaco y con la cara de quien todavía no sabe lo que le espera, escucha por primera vez que él tiene que ser Jay Gatsby. No es un profesor el que se lo dice, ni un crítico, ni un director con currículum. Es la gente de su entorno, los que lo ven moverse por Nueva York, los que conocen su manera de mirar. Y esa frase se le clava en un costado del pecho y no se va más. Medio siglo después, Jack Nicholson —hoy con 89 años y retirado de la actuación desde 2011— sigue confesando que aquel papel es el único verdaderamente excepcional que dejó pasar. Y que todavía no se lo perdona.

Lo que se sabe es lo siguiente: la novela de F. Scott Fitzgerald llevaba años tentando a Hollywood, y para la adaptación que finalmente dirigió Jack Clayton y se estrenó en 1974 se barajaron varios nombres rutilantes. El primer convocado fue Warren Beatty, que también dijo que no. Después llegó el turno de Nicholson, que tenía sus propios reparos. El principal, dicen los que conocen la trastienda de esa producción, era que no le cerraba la idea de trabajar junto a Ali MacGraw, que en ese momento era la esposa del productor Robert Evans, el verdadero motor del proyecto. Algo no le cerraba, algo no le cuadraba, y prefirió correrse. La búsqueda siguió: se evaluó seriamente a Marlon Brando, se cruzaron apuestas, se discutieron contratos, hasta que el papel terminó en manos de Robert Redford, y el de Daisy quedó en Mia Farrow, después de que Evans y MacGraw se divorciaran.

Lo que vino después, y que casi parece un castigo del destino

El mismo año en que Gatsby se paseó por las pantallas sin él, Nicholson protagonizó Chinatown, el policial dirigido por Roman Polanski que se convirtió en una de las películas más celebradas de los años setenta. La estatuilla dorada no fue para él —quedó en manos de Art Carney, por Harry y tonto—, pero Chinatown le dio a Nicholson algo que ningún trofeo le iba a dar: la confirmación de que su lugar en Hollywood no dependía de un solo papel. Igual, no le alcanzó para sacarse la espina de Gatsby.

“Es el único papel verdaderamente excepcional que rechacé y por el que me arrepiento.”Jack Nicholson

Yo lo miro desde acá, desde esta redacción en la que uno acumula décadas de historias de cine, y no puedo dejar de pensar en lo caprichosa que es la memoria. Nicholson tiene una filmografía que asusta: Alguien voló sobre el nido del cuco, El resplandor, Terms of Endearment, Batman, Mejor imposible, Atrapado sin salida. Pero cuando le preguntan por la decisión que más le duele, no nombra ninguna de esas películas. Nombra a un personaje que se le escurrió entre los dedos a los 18, cuando todavía no había filmado su primer gran papel.

¿Hubiera cambiado algo si decía que sí? La pregunta es tentadora y imposible de responder. Quizás la química con Redford fue justo lo que la película necesitaba para convertirse en la versión de culto que hoy recordamos; quizás Nicholson le hubiera dado un filo más oscuro, más imprevisible, más cercano a la novela de Fitzgerald. Nunca lo vamos a saber. Lo concreto es que Redford construyó un Gatsby sereno y luminoso que convive en el imaginario colectivo con el de Leonardo DiCaprio, y que Nicholson se quedó con la espina —y con la certeza de que algunos personajes, cuando se van, no vuelven más.

  • La novela El gran Gatsby fue adaptada al cine en 1974 por Jack Clayton, con Robert Redford como protagonista y Mia Farrow como Daisy.
  • Antes de Redford, el papel fue ofrecido a Warren Beatty, Jack Nicholson y Marlon Brando, que lo rechazaron por distintos motivos.
  • El principal reparo de Nicholson era que no quería trabajar con Ali MacGraw, esposa del productor Robert Evans.
  • El mismo año del estreno, Nicholson protagonizó Chinatown, que le valió una nominación al Oscar aunque no se lo llevó.
  • Nicholson se retiró de la actuación en 2011 con el filme Cómo sabes si… y desde entonces no volvió a filmar.
  • Hoy, a sus 89 años, sigue considerando a Gatsby como el único papel verdaderamente excepcional que dejó pasar.
LP
Ludmila PintosCultura y carnaval

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