Cuando la boca avisa: las señales que no conviene dejar pasar dos semanas
Ulceras que no cierran, manchas que cambian de color y dificultad para tragar pueden parecer molestias menores, pero la persistencia es el umbral que separa un problema pasajero de una consulta que no admite demora. Tabaco, alcohol y un virus muy frecuente comparten el podio de los factores de riesgo, segun las principales entidades sanitarias de Estados Unidos.

Lo conozco a Donato desde hace anos, porque atiende el kiosco de la esquina y nunca falta a la apertura. La ultima vez que fui a comprar el diario me dijo, con esa calma de hombre que se queja poco, que hacia mas de tres semanas tenia una lastimadura en el borde de la lengua que no cerraba. Pensaba que era un mordisco mal dado mientras dormia. Le dije lo que cualquier hijo de vecino deberia saber y que, por lo visto, el no habia escuchado nunca: una lesion en la boca que sigue ahi despues de dos semanas ya no es un tema para esperar. Le insisti con que fuera al odontologo, y al odontologo fue. Me mando un mensaje al otro dia para agradecerme. Todavia no tengo el resultado de la biopsia, pero le doy vueltas al tema, porque lo que le pasa a Donato le puede pasar a cualquiera.
Las senales que las clinicas y sociedades medicas repiten hasta el cansancio
La Sociedad Americana del Cancer, la Clinica Mayo y los Centros para el Control y la Prevencion de Enfermedades de Estados Unidos coinciden en una guia de sintomas que, vistos uno por uno, parecen inocentes. El problema no es tanto el sintoma en si como la combinacion de dos cosas: que aparezca en los tejidos de la boca y que se niegue a desaparecer.
- Ulceras o llagas que no cicatrizan despues de dos semanas, sobre todo si estan en lengua, encia, paladar o cara interna del cachete.
- Manchas blancas o rojizas que aparecen sin causa evidente y persisten en el tiempo.
- Bultos o zonas engrosadas en labios, lengua, encias o mejillas.
- Entumecimiento o perdida de sensibilidad en alguna parte de la boca.
- Dolor continuo que no se explica por una caries ni por un diente roto.
- Sangrado sin motivo aparente, aunque sea en pequena cantidad.
- Dificultad para masticar, para tragar o para mover la mandibula con normalidad.
- Dolor de oido que aparece sin que haya una infeccion que lo justifique.
Ninguno de esos signos es, por si solo, un diagnostico. Pero la regla que repiten las tres instituciones norteamericanas es la misma: si el cuadro sigue ahi despues de catorce dias, la consulta con un profesional deja de ser opcional.
El primer paso es un examen fisico en el que el profesional observa y palpa toda la boca, registra donde esta la anomalia, como se ve y cuanto tiempo lleva presente. Si algo resulta sospechoso, se toma una pequena muestra de tejido, lo que se llama biopsia, para confirmar si hay celulas cancerosas. Cuando el resultado es positivo, la Clinica Mayo indica que se piden estudios por imagen, como una tomografia computada o una resonancia magnetica, para ver si la enfermedad se quedo en la boca o se extendio hacia el cuello y otras zonas.
Los CDC ponen en lo mas alto de la lista al tabaco en cualquiera de sus formas, ya sea cigarrillo, cigarro, pipa o mascado, y al consumo excesivo de alcohol. Cuando los dos habitos se combinan, el Instituto Nacional del Cancer de Estados Unidos estima que el riesgo de desarrollar cancer oral se multiplica entre cinco y catorce veces respecto de quien no tiene ninguno de los dos.
A ese cuadro se suma el virus del papiloma humano, en particular la variante 16, que esta asociada con un riesgo aproximadamente quince veces mayor de cancer en la orofaringe, la zona que incluye la base de la lengua y las amigdalas. La buena noticia es que existe una vacuna contra el VPH, y las autoridades sanitarias recomiendan consultar al respecto sobre todo en la adolescencia, antes del inicio de las relaciones sexuales. La mala noticia es que, en los adultos, la vacuna no borra exposiciones ya ocurridas, por lo que el control periodico de la boca sigue siendo la herramienta mas concreta para llegar a tiempo.
Volviendo a Donato: todavia no me dijo que tenia el estudio, pero si me dijo que el odontologo le explico, con palabras que ahora repite como un mantra, que la boca tambien avisa. Y que cuando avisa dos veces, una a la semana y otra a los quince dias, lo peor que uno puede hacer es el silencio. Le compre el diario, le pague las galletitas, y me fui pensando que ojala esta nota le sirva a alguien que, como el, todavia esta decidiendo si va o no va a llamar al consultorio.
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