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Cinco pueblos del mundo donde se vive más, y por qué su fórmula cabe en cualquier bolsillo

Un cardiólogo argentino recorre las comunidades más longevas del planeta y encuentra un patrón que no depende de la genética ni del dinero, sino de decisiones cotidianas que cualquiera puede empezar a sumar desde mañana mismo.

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Esteban ZapataSociedad y vida · 5 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Me lo imagino a Jorge Tartaglione bajando del avión en una de esas islas griegas donde el termómetro se desborda, con el portafolios en una mano y el estetoscopio en la otra, buscando en las caras arrugadas de los nonagenarios la pista que ningún paper de epidemiología le había sabido devolver. Y la encuentra, finalmente, en algo tan simple como una escalera empinada: en Icaria, los viejos suben y bajan lomas todos los días sin que nadie se lo recete, porque la geografía del lugar no les deja otra opción. Esa escena, la de un cardiologo de barrio porteño caminando entre los centenarios del Egeo, resume una investigacion que tiene menos de fantastica y mas de sentido comun.

Porque la pregunta que Tartaglione se hizo es la misma que, tarde o temprano, nos hacemos todos al cruzar los cincuenta: cuanto nos queda, y de que depende. Su respuesta, sintetizada en una charla que dio que se viralizo, es tan tajante como esperanzadora: la genetica explica apenas el 25 por ciento de cuanto vivimos. El 75 por ciento restante lo definimos nosotros, con cada decision chica que tomamos antes del primer cafe. Y para demostrarlo, el presidente de la Fundacion Cardiológica Argentina se mando una recorrida por cinco puntos del globo donde la gente, literalmente, vive mas que en cualquier otro lado.

Las cinco zonas y lo que cada una aporta al manual de la longevidad

  • Loma Linda, California, Estados Unidos: una comunidad adventista del Seventh Day Baptist donde la fe estructura la jornada y, segun Tartaglione, les suma hasta diez anos de expectativa de vida respecto de la media estadounidense.
  • Planeta azul de Costa Rica: frutas tropicales a mano y ritmo de vida lento, dos condimentos que empujan a muchos habitantes por encima de los 80 anos.
  • Icaria, Grecia: una isla con subidas y bajadas que obliga a caminar todo el tiempo, sin gimnasios ni relojes deportivos.
  • Cerdeña, Italia: lo que el cardio resume con una frase bien criolla, "lo que sale de la tierra, lo que le da el sol, lo que se pudre", es decir alimentos frescos, sin conservantes ni aditivos, en abierta polemica contra los ultraprocesados.
  • Okinawa, Japon: el ikigai, ese proposito diario que puede ir desde tomarse un cafe con una amiga hasta salir a bailar a los 90 anos, marca la diferencia.
“No significa que tenés que hacer algo enorme. Sino tomarte un mate con una amiga, salir a caminar, salir a pasar el perro, pero todos los dias se levantan con una vision, se levantan con ganas de hacer algo.”Jorge Tartaglione, cardiólogo y presidente de la Fundación Cardiológica Argentina

Lo que mas me gusta de este mapa del mundo es que ninguna de las cinco comunidades necesita un laboratorio ni una cuenta bancaria abultada para envejecer bien. Loma Linda reza, Costa Rica come fruta del patio, Icaria camina porque el pueblo se lo pide al cuerpo, Cerdeña cocina lo que acaba de cosechar y Okinawa se levanta con un motivo. Si uno mira de cerca, se da cuenta de que el denominador comun cabe en cualquier bolsillo y en cualquier barrio: moverse a lo largo del dia, comer lo menos procesado posible, mantener vivos los lazos y tener un por que al levantarse. Nada de eso requiere plata extra ni condiciones de privilegio, solo requiere decidir hacerlo.

Asi que cuando uno se cruza con un informe que dice que alguien de 55 o 56 anos tiene chances concretas de sumar entre 20 y 25 anos mas sin enfermedad grave, vale la pena leer la cifra con detenimiento: no es un milagro biologico, es el resultado acumulado de pequenas decisiones cotidianas. Y si hay que empezar por alguna, mejor empezar por la mas barata. Como diria cualquier nonagenario de Okinawa mientras ajusta su sombrero antes de salir a bailar: la longevidad no se hereda, se construye cada manana.

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Esteban ZapataSociedad y vida

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