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Viernes, 9 de octubre de 2026
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Una copla de 1928 vuelve al presente: Judeline rescata "Soldadito español" desde el carnaval de "La bola negra"

La película La bola negra suma a su banda de sonido una versión contemporánea de un clásico del teatro musical español, compuesto en los últimos días de la guerra del Rif y reversionado por Marujita Díaz durante el franquismo. El 16 de octubre llega a las plataformas.

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Ludmila PintosCultura y carnaval · · 4 min de lectura
Una copla de 1928 vuelve al presente: Judeline rescata "Soldadito español" desde el carnaval de "La bola negra"

Imaginate el corsódromo vacío, las luces todavía frías, y de repente suena una copla de hace casi cien años que te llega como si la hubieran escrito anoche. Eso es lo que logra La bola negra con su nueva interpretación de "Soldadito español" a cargo de Judeline: volver a poner en primer plano una canción que tiene más historia que muchas décadas de la música popular y que, sin embargo, se escucha fresca, contenida, casi susurrada. La película la incluye dentro de una escena clave, y el próximo 16 de octubre la versión también se va a poder escuchar en las plataformas digitales, como para que uno se la lleve puesta y la pueda revisar cuantas veces quiera.

Una canción escrita a última hora, en 1928

Lo que muchos no saben es que "Soldadito español" no nació para sonar en una comparsa ni en un carnaval latinoamericano, sino en el escenario del Teatro Price de Madrid, donde el 23 de marzo de 1928 se estrenó La orgía dorada, una revista teatral con firma compartida de Jacinto Guerrero en la música, Pedro Muñoz Seca en la letra, y Tomás Borrás y Pedro Pérez Fernández en el libro general. La puesta, dividida en 19 cuadros, seguía a un dramaturgo que tenía que escribir una obra sobre la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, y en ese contexto la canción evocaba a los soldados españoles que habían combatido en las guerras de Cuba, Filipinas y el Rif. La melodía y la letra se compusieron en los últimos días de la guerra del Rif, un conflicto que dejó miles de muertos y que todavía dolía en la memoria colectiva de la España de entonces. Esa es la semilla que ahora recupera La bola negra, con la delicadeza de saber que está tocando un tema que durante décadas fue leído de maneras muy distintas.

Yo lo escuché y, te soy honesta, me quedé pensando en cómo una misma canción puede cambiar tanto de ropa según quién la cante y en qué momento. Porque "Soldadito español" tuvo una segunda vida muy fuerte durante el franquismo, cuando Marujita Díaz la interpretó con vestuario militar y la convirtió casi en un himno no oficial del régimen. El propio Ministerio de Defensa llegó a decir, en aquel contexto, que la obra buscaba "enardecer y homenajear al Ejército a través de su figura más humilde, pero más importante: el soldado, el soldadito español". Esa lectura tan ligada a un período histórico concreto convive ahora con la versión de Judeline, que según lo que se vio en la película la presenta desde un registro mucho más contenido, como si le bajara el volumen a la épica para volver a poner en primer plano a la persona que está detrás del uniforme. A mí me dio la sensación de que la artista está desarmando la canción para volver a mirarla con los ojos de hoy, sin gritar, sin estridencias, dejando que la melodía hable por sí sola.

Por qué importa que vuelva a sonar

La elección musical no es un detalle decorativo dentro de La bola negra, y eso se nota. Cuando una película decide recuperar un tema con casi un siglo de existencia y lo pone al servicio de una escena, lo que está haciendo en realidad es obligarnos a recordar de dónde viene esa melodía, cuántas veces fue cantada, en qué contextos fue usada y por qué llegó a significar cosas tan distintas para distintas generaciones. La versión incluida en el film modifica el tono de las interpretaciones anteriores y, al mismo tiempo, abre la puerta para que el público más joven se cruce por primera vez con una canción que sus abuelos quizás tarareaban en otra clave. Es, en el fondo, un ejercicio de memoria que se hace sin solemnidad, pero sin ingenuidad, y eso para mí es lo más valioso de toda la operación.

Si me dejás recomendarte algo, te diría que vayas a ver La bola negra con el oído bien abierto, prestando atención al momento exacto en que suena "Soldadito español", y que después, el 16 de octubre, te sientes tranquilo a escuchar la versión completa de Judeline en plataformas. Es una buena oportunidad para entender cómo una misma melodía puede sobrevivir a dictaduras, guerras, cambios de régimen y modas musicales, y aun así seguir encontrando alguien dispuesto a cantarla de nuevo. Yo, por las dudas, ya la tengo agendada en el reproductor: hay canciones que conviene escuchar dos veces, una con la cabeza y otra con el corazón.

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Ludmila PintosCultura y carnaval

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