Sábado, 26 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Entre Ríos Informa

Tini se paró frente al micrófono en San Salvador y contó lo que le costó callar: la depresión que atravesó, el disco que la sostuvo y las cuatro oportunidades que pide darle a quien esté pasándola mal

En el marco de la gira FUTTURA, la cantante hizo una pausa en su show en El Salvador para hablar desde el escenario sobre su diagnóstico, su tratamiento y el proceso creativo detrás de Un mechón de pelo. Un mensaje íntimo, en medio de un recital, que volvió a poner la salud mental en el centro de la conversación.

LP
Ludmila PintosCultura y carnaval · 15 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

A las luces del escenario todavía encendidas, con el corsódromo a pleno y la gente esperando el próximo hit, Tini Stoessel agarró el micrófono con otra intención: no fue a cantar, fue a contar. En su paso por El Salvador con la gira FUTTURA, la artista argentina se tomó unos minutos que a mí, como espectadora de su recorrido desde hace años, me dejaron la piel de gallina. Habló de algo que durante mucho tiempo se dice en voz baja o directamente se calla: la depresión diagnosticada que atravesó y el tratamiento que sigue adelante, día a día, con psiquiatra y con psicóloga.

Lo que dijo desde el escenario

“Yo pasé por un proceso que se llama depresión diagnosticado, y a día de hoy sigo con psiquiatra, con psicóloga.”Tini Stoessel, durante su show en El Salvador

Lo que más me golpeó fue la naturalidad con la que lo dijo. No hubo dramatismo, no hubo pedido de lástima. Hubo, en cambio, una verdad dicha en primera persona, con la misma firmeza con la que canta sus temas más autobiográficos. Y enseguida completó el cuadro al nombrar a las personas que la fueron sosteniendo mientras la tormenta pasaba por adentro: las amigas de toda la vida, el equipo de prensa que la acompaña hace años y, en la platea, ese público al que ella siempre señala como una pieza clave de su historia.

  • Acompañamiento profesional: sigue en tratamiento con psiquiatra y psicóloga.
  • Red afectiva: amigas de toda la vida y equipo de trabajo como red de contención.
  • Vínculo con el público: los presentes en el recital, nombrados como otro pilar del recorrido.
  • Disco como espejo: Un mechón de pelo (2024), un álbum atravesado por ese proceso personal.

El disco como espejo y el dolor que se vuelve aprendizaje

Tini no separó su historia clínica de su historia artística, y me parece que ahí está lo más valioso de lo que dijo. Porque vinculó ese proceso íntimo directamente con Un mechón de pelo, el álbum que editó en 2024 y que, según sus propias palabras, en su momento le generó una incertidumbre grande. Lo definió casi con pudor: no fue exactamente miedo, pero sí la sensación de estar exponiendo algo a lo que no estaba acostumbrada, algo que iba mucho más allá del personaje y de la artista pop que el público conoce.

“No sé si miedo, pero evidentemente no era algo a lo que yo estuviera acostumbrada a exponer, a decir.”Tini Stoessel

Después llegó la reflexión que, a mi criterio, resume el corazón de su mensaje: la idea de que dejar viejas versiones de uno mismo para convertirse en otra persona, aunque duela, es un acto de valentía. Convertir esos dolores en entendimiento, en aprendizaje, en algo que uno no quiere que se vuelva a repetir, dijo. Y ahí, en esa frase, me parece que late todo el álbum.

El pedido directo al público: hablar y pedir ayuda

Antes de volver a la música, Tini eligió pisar el acelerador emocional y dejar un mensaje que, estoy segura, va a quedar resonando mucho más allá del estadio salvadoreño. Reconoció que hablar de salud mental sigue siendo un tema tabú para muchas personas, pero que es una realidad importante para todos. E insistió con algo que a mí me parece clave: hay que animarse a adentrarse en ese mundo, aunque cueste, e intentar estar mejor.

“Al final siempre es uno el que, más allá de todas las personas que estén alrededor, se termina salvando.”Tini Stoessel

Y remató con la frase que me parece la más importante de toda la noche, esa que cualquiera que esté pasando por un momento difícil podría anotarse en la heladera: dense una segunda, una tercera, una cuarta oportunidad para volver a empezar. No la completó en el aire porque la emoción se la cortó, pero el sentido quedó flotando, claro y necesario, en medio del recital.

Mi recomendación, de espectadora a espectadora

Si te pasó como a mí y creciste viendo a Tini pasar de la Violetta de la tele a una artista que se planta sola en escenarios de toda América, este tramo del show en El Salvador vale la pena buscarlo y verlo completo. No por morbo, sino porque son esos minutos los que terminan de explicar por qué Un mechón de pelo suena como suena: íntimo, valiente, construido en el momento exacto en el que la artista aprendía, en carne propia, que salvarse también es tarea de uno. Y que pedir ayuda, lejos de ser una debilidad, es el primer paso para esa segunda, tercera o cuarta oportunidad que ella misma reclamó para todos los que estamos del otro lado, escuchándola.

LP
Ludmila PintosCultura y carnaval

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo