Meta suma dos modelos de inteligencia artificial capaces de ejecutar reservas y compras en nombre del usuario
Los sistemas Wonder y Wonder Full, ya disponibles para desarrolladores, se apoyarán en el asistente Muse y prometen cerrar tareas de punta a punta; la firma Artificial Analysis los posicionó entre los más eficientes del sector.

Meta presentó esta semana los modelos de inteligencia artificial Wonder y Wonder Full, integrantes de la familia Muse, que según la compañía marcan un salto cualitativo respecto de la generación anterior. De acuerdo con el material difundido por la empresa, los desarrolladores ya pueden acceder a los nuevos sistemas desde esta semana, mientras que en las próximas semanas la tecnología se integrará al asistente Muse, en primera instancia para los suscriptores pagos y, más adelante, para el resto de los usuarios. La firma Artificial Analysis, dedicada a evaluar y comparar modelos de distintas proveedoras, los ubicó entre los más eficientes del mercado.
De responder preguntas a cerrar tareas concretas
La diferencia central de estos modelos no se mide únicamente en métricas de rendimiento, sino en la clase de operaciones que pueden ejecutar. En lugar de limitarse a devolver información, el asistente Muse, cuando opere con Wonder o Wonder Full, podrá tomar una instrucción del usuario —por ejemplo, reservar un vuelo a Córdoba un viernes— y completar los pasos necesarios hasta confirmar la operación. El mismo esquema se replicará para el envío de correos electrónicos y para compras en tiendas en línea, lo que configura un cambio de paradigma respecto del uso tradicional de los chatbots.
En su comunicación oficial, Mark Zuckerberg describió a los nuevos modelos como una clase de sistemas mucho más grande y avanzada respecto de la línea anterior, y sostuvo que ubican a Meta en la línea delantera del sector. La compañía invirtió miles de millones de dólares en una refundación completa de su área de inteligencia artificial hace poco más de un año, con el objetivo declarado de competir de igual a igual con los laboratorios líderes del mercado.
- Reservar vuelos y otros servicios de viaje a partir de una orden verbal o escrita.
- Redactar y enviar correos electrónicos en nombre del usuario.
- Completar compras en tiendas en línea, cerrando el ciclo sin intervención humana adicional.
- Integrarse con servicios externos, cuya cantidad y calidad definirán la experiencia final.
Un mercado en plena ebullición
Muse no opera en el vacío: compite con asistentes de acción similar lanzados por otros actores del sector, entre ellos Dots, de OpenAI; Spark, de Google; y la propuesta de la startup Instnict. La diferenciación entre unos y otros dependerá, en buena medida, de la cantidad y diversidad de servicios externos con los que cada asistente logre integrarse para ejecutar las tareas encomendadas. En ese terreno, las alianzas comerciales y la apertura de las plataformas a terceros serán determinantes.
En paralelo, Muse ya fue lanzado en Estados Unidos a comienzos de septiembre y, según los registros de Sensor Tower, se convirtió rápidamente en la aplicación gratuita más descargada en el App Store, aunque la misma firma detectó una desaceleración en el ritmo de crecimiento en las semanas siguientes. Para Meta, el asistente representa además una vía de ingresos por fuera de la publicidad, que hoy financia la casi totalidad de sus operaciones y sostiene inversiones proyectadas de hasta 145.000 millones de dólares este año, con foco en infraestructura de inteligencia artificial.
Queda por confirmar, en los próximos meses, el calendario definitivo de despliegue para los suscriptores gratuitos, la lista concreta de servicios externos compatibles en el lanzamiento regional y los mecanismos de autorización que la compañía exigirá antes de que el asistente concrete una compra o una reserva de manera autónoma.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo


Estos lentes inteligentes quieren leer tus emociones y saber lo que comes

Bungie publica accidentalmente un evento incompleto de Destiny 2 con tres semanas de anticipación
