La paradoja del regalo caro: en Neuquén se pagó más y se llevó menos en el Día de la Madre
El ticket promedio trepó a 75.000 pesos, casi el doble que el año pasado, pero los comercios vendieron un 3,1 por ciento menos de productos. Es la tercera caída consecutiva y, aun así, la más leve de los últimos años.

Todavía no había abierto la persiana cuando María Ester, dueña de una regalera del centro neuquino, me dijo por teléfono lo que ya presentía: este Día de la Madre fue raro, de esos en los que uno termina la jornada con la caja más gorda pero el depósito más vacío. Me lo contó mientras acomodaba los pocos ramos de flores que le quedaron sin vender, y la escuché hacer cuentas en voz alta, como tratando de entender ella misma qué había pasado con la gente que durante semanas le pidió presupuesto y después no volvió. La postal que me describió es la misma que arrojaron los números del Observatorio Económico de la Asociación del Comercio, Industria, Producción y Afines de Neuquén, ACIPAN: cada compra salió más cara, sí, pero fueron menos compras de las que el comercio esperaba para una fecha que suele salvar la temporada.
Porque esa es, a mi modo de ver, la paradoja que vuelve a repetirse y que esta vez tiene cifras bien concretas: el ticket promedio se fue a 75.000 pesos, prácticamente el doble que los 40.000 o 50.000 que habían marcado las transacciones en 2025. Pero del otro lado de la vitrina, en la cantidad de productos que efectivamente salieron de los locales, la historia fue al revés. Las unidades vendidas cayeron un 3,1 por ciento respecto del año pasado, según el relevamiento de ACIPAN, y se completó así la tercera caída consecutiva para esta fecha, una racha que acumula más de un 20 por ciento de retroceso si se toma como punto de partida 2023. Lo que rescatan los propios comerciantes es que, al menos, esta vez la baja fue la más moderada de los últimos tres años.
Cómo se distribuyeron las ventas
- La mitad de los locales vendió menos unidades que en 2024.
- Un 24 por ciento mantuvo el mismo volumen de productos.
- Solo un 26 por ciento logró mejorar la cantidad de unidades vendidas.
- El grueso de las operaciones, un 72 por ciento, se movió en tickets de entre 50.000 y 100.000 pesos.
- Un 14 por ciento quedó por debajo de los 50.000 pesos y otro 14 por ciento por encima de los 100.000.
Me llamó la atención, mientras revisaba el informe, un dato que termina de explicar la postal que me describió María Ester: la tarjeta de crédito se llevó el 75 por ciento de las operaciones, muy por encima de las billeteras digitales y las transferencias, que apenas concentraron un 17 por ciento. El efectivo y la tarjeta de débito quedaron relegados al 8 por ciento restante. Dante Scantamburlo, presidente de ACIPAN, lo había sintetizado con una frase que me quedó dando vueltas: la gente eligió el mayor plazo de pago, incluso con interés, como una manera de estirar el aguante del bolsillo frente a tickets cada vez más altos.
También se repitió un viejo patrón que ya había visto en coberturas anteriores: la mayoría de las compras se apretaron sobre el final. El sábado previo al festejo fue el día de mayor movimiento para casi el 76 por ciento de los comercios, mientras que el viernes concentró apenas el 17 por ciento de las menciones y los días anteriores solo un 7 por ciento. Esa acumulación de último momento es la que, sospecho, termina explicando por qué muchos locales ven caer las unidades: el cliente llega con menos tiempo, elige lo primero que encuentra aceptable y se olvida de comparar, con lo que se reduce la chance de vender más de un producto por operación.
La sensación que se llevaron los comerciantes acompañó, sin sorpresa, los números fríos del relevamiento. Un 44 por ciento calificó sus ventas entre malas y muy malas, un 26 por ciento las consideró regulares y apenas un 30 por ciento hizo un balance positivo. Para ponerlo en perspectiva, en el Día del Padre de junio pasado la caída en unidades había sido del 11,6 por ciento, casi cuatro veces más pronunciada que ahora. Es decir: el resultado sigue siendo negativo, pero al menos dejó de profundizarse, y en un contexto inflacionario como el que arrastramos eso ya es, para muchos, casi un alivio.
“Se eligió el mayor plazo de pago, incluso con interés.”Dante Scantamburlo, presidente de ACIPAN
Antes de cortar, volví a pensar en María Ester. Me dijo que va a esperar a la próxima fecha fuerte, que tampoco las tiene todas consigo pero que mientras los tickets sigan subiendo y las unidades sigan bajando, va a tener que seguir eligiendo con más cuidado qué poner en la vidriera. Le pregunté si pensaba cambiar algo de cara a Navidad y se rio con esa risa corta de quien ya escuchó esa pregunta muchas veces: yo no cambio nada, me dijo, lo que cambia es la plata que la gente tiene en el bolsillo. Y la verdad, mientras escribo estas líneas, no encuentro motivo para discutirle esa lectura, tan humana como preocupante, de lo que dejó el Día de la Madre en las calles de Neuquén.
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