Sábado, 26 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Entre Ríos Informa

Portada — Deportes —

Espíndola, el pibe de Rojas, metió el cabezazo del alma y mandó a la Argentina a la final con Paraguay

Lo ganamos 1-0 en el Coloso del Parque, con un zapatazo del volante de River a un minuto del final. El viernes, a las 15, el equipo de Placente va por el oro frente a Paraguay, el mismo que nos ganó en el debut.

LS
Leandro SchneiderDeportes · 23 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Saludos, amigos. Les cuento desde Rosario, con un calor que pega de lleno en la nuca y un viento del río que no deja de molestar. La selección argentina Sub-18 de fútbol se metió en la final de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 después de ganarle 1-0 a Perú en el Coloso de Newell's, con un golazo de Santiago Espíndola a los 89 minutos. Lo definimos otra vez sobre la hora. Ya van tres partidos consecutivos al borde del abismo. Se nota que a este equipo le gusta el sufrimiento.

El 'Tanque' de Rojas, como ya lo bauticé yo en esta crónica, tomó un rebote en la puerta del área y la clavó junto a un palo. Una pelota que quedó viva después de un lateral en ataque. Nada de jugada elaborada. Un rebote y un fierazo. Así se ganan los partidos cuando el arco no se quiere abrir.

La final, con cuenta pendiente

El rival del viernes a las 15 será Paraguay, que viene de ganarle por el mismo 1-0 a Chile. Y acá se escribe una de las mejores líneas del torneo: la Albiceleste perdió 2-1 frente a ese mismo combinado en el debut. Fue la única derrota de la Argentina en lo que va de los Juegos. O sea, nos toca revancha y por el oro. No se puede pedir más.

El partido, paso a paso

  • Placente plantó un 5-2-3 con Espíndola y Facundo Carrizo como dupla de mediocampistas centrales.
  • Thiago Pérez y Matías Salas se soltaron por los costados, mientras que Subiabre, Joaquín Domínguez Ávila y Ramiro Tulián armaron el trío de ataque.
  • La generación de juego fue clara, pero faltó el gol hasta el cierre. Domínguez Ávila tuvo varios mano a mano desperdiciados.
  • A los 20 del segundo tiempo entró Uriel Ojeda por Carrizo. Espíndola quedó como único mediocampista central y se bancó el esfuerzo.
  • A los 89 llegó el desahogo: rebote afuera del área y derechazo de Espíndola al palo del arquero peruano.

Lo de Espíndola merece un párrafo aparte. Tiene 18 años, nació en Rojas, llegó a River a los 13 después de jugar de enganche en el Club Argentino de su pueblo. En el Millonario lo corrieron al medio y de volante central se asentó en Reserva. Acumula 290 minutos en cuatro partidos en siete días. Es decir: tres veces por semana, con el lomo puesto. Y encima define el pase a la final.

El pibe contó que el grupo trabaja para sostener el ritmo infernal del fixture, con encuentros cada dos días. Lo dijo con una sonrisa que vale más que cualquier elogio técnico. Hay hambre de gloria y, también, piernas para bancarlo.

Me quedo con la racha: ante Uruguay ganó Domínguez Ávila con el reloj en contra, contra Venezuela empató Tulián en el minuto 94 y ahora Espíndola facturó a uno del final. Tres finales al límite, tres corazones a prueba de infarto. Placente les metió la idea de no soltar la pelea hasta el pitazo final y los pibes la cumplen.

“El plantel busca sostener el esfuerzo con encuentros cada dos días y la alegría de haber convertido el gol que nos mete en la final.”Santiago Espíndola

El viernes, a las 15, la Argentina vuelve a cruzarse con Paraguay por la medalla dorada. Es la revancha del debut, es la oportunidad de borrar la única mancha del recorrido. Desde Rosario, con el río de fondo y el calor todavía pegando, les digo: mientras los pibes sigan corriendo hasta el último minuto, este seleccionado tiene destino de oro.

LS
Leandro SchneiderDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo