Domingo, 27 de septiembre de 2026
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El portaaviones como refugio: cómo Ace Combat 8 rompe la cabina y deja ver la guerra desde abajo

La nueva entrega de Project Aces reparte su corazón entre el cielo y la cubierta del Endurance: hay misiones, pero también tiempo para cruzarte con los compañeros, mirar el mar y entender por qué este piloto carga con un nombre que no le pertenece.

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Ludmila PintosCultura y carnaval · 27 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Me imagino la escena y casi la huelo: la pista del portaaviones Endurance crujiendo bajo las botas, el sonido lejano de un reactor que todavía no termina de enfriarse y alguien en cubierta que mira al cielo como quien mira un reloj. Así arranca, en mi cabeza, esta vuelta por Ace Combat 8: Wings of Theve, la nueva entrega de Project Aces que se anima a algo que la saga venía postergando: bajarnos de la cabina y dejarnos caminar entre misiones.

Lo primero que hay que decir es que la propuesta no abandona el cielo: sigue siendo un juego de aviones, con su sistema de misiones, su selección de aeronaves, su arsenal y esas decisiones de compra que ya conocen los seguidores de la serie. Los puntos que se obtienen al completar cada sortie sirven para mejorar el avión, cambiar piezas y desbloquear nuevas alas. La preparación pesa: la capacidad de carga, el daño del armamento y hasta el comportamiento de la nave cambian según lo que equipemos. Eso ya estaba, pero ahora se nota más, porque el juego también nos deja configurar las aeronaves de los compañeros, o dejar que el sistema les asigne una configuración adecuada si no queremos meternos en ese tema.

El Endurance como segundo protagonista

Entre misión y misión, el juego propone algo distinto: bajar al portaaviones y habitarlo. Hay comedores, hangares, espacios de reunión y la cubierta. Las acciones son simples: mirar alrededor y completar interacciones que no llevan a puzzles ni a minijuegos. Su función, y acá está la apuesta fuerte, es mostrar las relaciones entre los personajes y las consecuencias del conflicto fuera de los combates. Es el momento en el que la guerra deja de ser un marcador en el HUD y pasa a ser una conversación en un pasillo metálico.

La historia, hay que aclararlo porque ayuda a entrar sin previo aviso, se ubica unos diez años después de Ace Combat 7, aunque se puede seguir sin haber tocado esa entrega. Tras la invasión de Sotoa a la Federación de Usea Central y la caída de su capital, Theve, las fuerzas que quedan se reorganizan alrededor del Endurance. El protagonista es un piloto rescatado del mar que termina heredando la identidad de un supuesto as de combate, una figura que en la retaguardia empieza a funcionar casi como un mito. Los integrantes del Vuelo Joker rodean a ese piloto con experiencias y actitudes distintas frente a la guerra, y la trama se interesa especialmente por cómo se construye esa figura heroica y qué papel juega la propaganda cuando la moral empieza a ceder.

El aire: misiones, controles y esquiva

En el cielo, la estructura es la clásica de la saga: misiones con objetivos claros antes del despegue. Aparecen tareas como la defensa del portaaviones, ataques contra aeródromos, escolta de una aeronave aliada y destrucción de transportes. Para pilotear hay controles estándar y un esquema Experto, este último pensado para los que quieren manejar los tres ejes de rotación del avión y sacarle más jugo a la maniobrabilidad. Los enfrentamientos mezclan evasión de misiles, uso de armas especiales contra varios blancos y ataques con ametralladora, una combinación que quiénes conocen la serie y que se siente familiar sin ser igual a lo anterior.

  • Reparto claro entre misiones aéreas y vida a bordo del Endurance.
  • Posibilidad de configurar los aviones del escuadrón o delegar esa tarea al juego.
  • Selección de aeronave, armamento y piezas con impacto real en el rendimiento.
  • Controles estándar y un esquema Experto con manejo de los tres ejes.
  • Trama ambientada una década después de Ace Combat 7, accesible sin esa entrega previa.

Mi veredicto, sin vueltas

¿Qué lugar les daría a los momentos de convivencia entre misiones? Les daría un lugar central, y me parece que eso es lo más interesante que se anima a hacer Wings of Theve. Durante años la saga nos dejó sentados en el asiento del piloto con la música épica a todo volumen; ahora nos invita a bajarnos, cruzarnos con el mecánico que siempre tiene una palabra, con el oficial que duda en voz alta, con alguien que mira el mar y no dice nada. Esos pasajes no cambian el género del juego, pero le agregan algo que en mi opinión le venía faltando: una razón para mirar a los personajes a la cara y no solo a través de la mira del cañón. Si te copa la saga, te va a sumar. Si sos nuevo, es una buena puerta de entrada: se entiende sin manual y se disfruta con el joystick a mano. Mi recomendación, si te gustan los aviones y las historias con gente adentro, es anotarlo en la lista y darle una oportunidad antes de que el Endurance vuelva a hacerse a la mar.

LP
Ludmila PintosCultura y carnaval

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