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Domingo, 11 de octubre de 2026
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Bill Murray, Rivian y un guiño a Cazafantasmas que se maneja en pantalla

La marca de camionetas eléctricas convirtió su actualización de Halloween en una excusa para juntar a Peter Venkman, el Ecto-1 y una camada de Mini-Pufts aplastables desde la pantalla central. La movida estará activa hasta el 2 de noviembre en los modelos R1S, R1T y R2.

LP
Ludmila PintosCultura y carnaval · · 3 min de lectura
Bill Murray, Rivian y un guiño a Cazafantasmas que se maneja en pantalla

Me imagino la escena y casi la escucho: la sirena del Ecto-1 cortando la madrugada, las luces rojas girando sobre el capó blanco y, sentado al volante, un tipo con cara de no haber dormido lo suficiente que contesta un llamado de emergencia. Eso, justamente, es lo que la marca de vehículos eléctricos Rivian decidió reponer para Halloween, y la elección no puede ser más jugosa: convocaron a Bill Murray para volver a ser, una vez más, el doctor Peter Venkman.

El comercial dura poco más de un minuto y ya está circulando por las redes. Allí se lo ve a Murray llegando al vehículo, una R1S tuneada con la estética del Ecto-1 original, y atendiendo un llamado mientras la camioneta hace las veces de base móvil de los Cazafantasmas. La excusa argumental del spot es la misma que la del software: una actualización de temporada con sabor bien ochentoso.

Qué trae la actualización de Halloween

  • Un minijuego llamado Mallow Mash, donde los pasajeros pueden aplastar Mini-Pufts sobre la pantalla central del vehículo.
  • Efectos de sonido y gráficos inspirados en la franquicia, con guiños al fantasma Pegajoso dispersos en la interfaz.
  • Modo Trick or Treat para quienes repartan caramelos: al activarlo, el vehículo enciende luces y sonidos cuando alguien disfrazado se acerca.
  • Nuevos patrones de iluminación exterior y de cabina, que toman como referencia los Rayos de Neutrones y la Trampa de Fantasmas del universo original.
  • Disponibilidad confirmada para los modelos R1S, R1T y también para el flamante R2, lanzado a principios de este año, que de este modo recibe su primera gran actualización temática desde su llegada al mercado.

Lo interesante, mirándolo desde afuera, es el cruce. Por un lado está la nostalgia casi sagrada de una franquicia que supo construir un mundo propio en los años ochenta y que todavía funciona como código generacional; por el otro, una marca de camionetas eléctricas que todavía pelea por hacerse un lugar en la memoria de los consumidores. Rivian eligió no presentar la actualización con un comunicado aséptico ni con un video de ingeniería: la presentó con un actor, con un guiño y con un juego de palabras que mezcla Ecto-1 y R1S.

A mí, personalmente, me genera una pregunta que va más allá del marketing de Halloween. ¿Este tipo de cruces entre franquicias clásicas y tecnología nueva le suman algo de verdad al producto, o son apenas un envoltorio simpático para una actualización que, en el fondo, podría haber llegado sin fantasma Pegajoso ni Mini-Pufts? Pienso, y me convenzo de que la respuesta corta es sí y no al mismo tiempo. Sí, porque en una industria donde cuesta diferenciar una pantalla de otra, una capa de humor y de nostalgia ayuda a que el software se recuerde. Y no, porque la decisión de compra de una camioneta eléctrica nunca va a pasar por quién te la viene a entregar al concesionario.

Lo que sí queda claro es que Rivian entendió algo que muchas automotrices todavía discuten: que un vehículo, sobre todo uno eléctrico, se vende cada vez más por lo que hace cuando está detenido. Y si lo que hace cuando está detenido es permitirte aplastar Mini-Pufts en la pantalla mientras tus hijos se ríen en el asiento de atrás, quizá eso valga tanto como un kilowatt-hora extra de autonomía.

Para quienes quieran probar la experiencia en carne propia, el ojo está puesto en los concesionarios que ya entregan R1S y R1T en Estados Unidos, y en la incipiente red del R2. Mientras tanto, el comercial de Bill Murray sigue dando vueltas, y uno no puede dejar de sonreír cuando ve a Peter Venkman contestar un llamado desde una camioneta eléctrica. Recomendación cinéfila para el finde: si todavía no vieron Cazafantasmas (1984), esta es la excusa perfecta. Si ya la vieron, vuelvan a verla. El espíritu del convite sigue intacto.

LP
Ludmila PintosCultura y carnaval

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