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Sábado, 10 de octubre de 2026
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Barry Manilow volvió a parar el show en pleno escenario y la noche se cortó con la banda sola

Una bronquitis aguda lo dejó sin voz en el Westgate de Las Vegas, a apenas dos temas de haber arrancado. La cancelación vuelve a golpear a un artista que pelea contra las consecuencias de un cáncer de pulmón detectado a tiempo y operado el verano boreal pasado.

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Ludmila PintosCultura y carnaval · · 4 min de lectura
Barry Manilow volvió a parar el show en pleno escenario y la noche se cortó con la banda sola

Me acuerdo de la primera vez que escuché "Mandy" en un viejo tocadiscos de la casa de mi abuela, y por eso cada vez que Barry Manilow pisa un escenario, aunque sea a miles de kilómetros del corsódromo, algo se me acomoda en el pecho. Esta vez, esa imagen de postal retro se cortó de golpe: el cantante abrió el show en el International Theater del Westgate Las Vegas Resort & Casino, alcanzó a interpretar apenas dos canciones y se retiró del escenario sin terminar el primero. Mientras él se iba, la banda siguió tocando instrumentales hasta que una voz en off le puso punto final a la noche.

El representante del estadounidense confirmó lo que el público ya empezaba a sospechar: una bronquitis aguda era la causa de la interrupción y, por extensión, de la cancelación de la función prevista para el día siguiente. A los asistentes les llegaron después correos electrónicos con el procedimiento para recuperar el dinero de las entradas. La escena, según los testigos, fue tan rara como triste: un artista de ochenta y dos años, referente ineludible de la música pop suave de los setenta, dejando el micrófono casi sin aviso.

Una residencia que viene zigzagueando desde febrero

El episodio no surge de la nada. La residencia de Manilow en Las Vegas viene siendo un péndulo desde principios de año: estaba anunciada para febrero, la cirugía de pulmón la corrió a marzo, y en mayo volvió a postergarse porque, según contó el propio Manilow, su médico le dijo que todavía no estaba en condiciones de cantar, aunque él describiera su recuperación como de grandes avances. Entre medio, el trovador de "Copacabana" pudo cumplir fechas en el Reino Unido durante junio y apuntaba a volver a Las Vegas en julio, plan que la bronquitis de este fin de semana volvió a poner en suspenso.

El cáncer que llegó sin síntomas, detectado a tiempo

Lo más fuerte de toda esta historia no está en el escenario, sino en lo que se supo después. En diciembre del año pasado, Manilow fue diagnosticado con cáncer de pulmón en estadio 1 a partir de estudios que le habían pedido por molestias en las caderas y por sus antecedentes de bronquitis recurrentes. En una entrevista con la revista People, publicada en marzo, él mismo lo contó: "Si no me hubieran hecho esas pruebas para ver cómo estaban los pulmones, eso me salvó la vida, porque lo que tenía no tenía síntomas".

“Me dijeron: 'Puede ser cáncer'. Yo dije: '¡No puedo tener cáncer!'”Barry Manilow

Cuatro semanas después del diagnóstico, entró al quirófano para una lobectomía, la operación con la que le extirparon la parte del pulmón comprometida. No necesitó quimioterapia ni radioterapia y, según sus propias palabras, fue uno de los afortunados. La detección temprana fue clave: "Si se hubiera extendido más, habría estado en un lío tremendo. Por suerte no se propagó", resumió.

  • Febrero: inicio previsto de la temporada en el Westgate, postergado por la cirugía de pulmón.
  • Marzo: reprogramación de las fechas tras la lobectomía.
  • Mayo: nuevo aplazamiento por indicación médica, pese a describir la recuperación como de grandes avances.
  • Junio: gira cumplida en el Reino Unido, sin variantes sobre su estado de salud.
  • Julio: retorno a Las Vegas previsto y suspendido por la bronquitis aguda que lo sacó del escenario a los dos primeros temas.

Lo que más me interpela de Manilow en este tramo de su vida es algo que va más allá de la bronquitis o del escenario desierto. Después del diagnóstico, se permitió revisar su propia historia: "Realmente me ha hecho pensar profundamente sobre si hice lo que quería hacer, si he hecho feliz a la gente, si he sido un buen amigo", dijo. Es una confesión poco habitual en alguien acostumbrado a los reflectores, y deja a la vista un hombre que, a los ochenta y dos años, sigue eligiendo pelear por cada nota.

Por ahora no hay nuevas fechas confirmadas para la residencia y el equipo del cantante promete novedades apenas la garganta se lo permita. A los que alguna vez tarareamos "Looks Like We Made It" o "Can't Smile Without You" solo nos queda bancar al viejo Barry, esperar a que se reponga y recomendar con el corazón en la mano: si llega a tu ciudad, no lo dudes. Después de una noche así, uno entiende que cada show de Manilow es un pequeño milagro que él mismo está decidido a no dejar pasar.

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Ludmila PintosCultura y carnaval

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