Alcaraz se sacó de encima a Munar y va por todo en Tokio: la final es este martes
El español revirtió un primer set adverso ante su compatriota, ajustó el servicio y se metió en la cuarta final del año. Del otro lado lo espera el checo Lehečka, en un partido que arranca a las 6:00 de la mañana, hora argentina.

Se acomodó en la silla, se sacó la vincha, respiró. Y salió a ganar. Alcaraz, el chico que ya no es tan chico, volvió a mostrar esa espalda que se agranda cuando el partido se pone bravo. Después de un primer set que se le escapó cuando lo tenía cocinado, el murciano reaccionó a tiempo, le bajó el martillo a Munar por 5-7, 6-3 y 6-1 y se metió en la final del ATP 500 de Tokio.
Un primer set que se le escurrió entre los dedos
El arranque era todo suyo. Alcaraz estaba 5-3 arriba, dominando, haciendo bailar al rival con esa mezcla de dejadas y aceleraciones que tiene patentada. Pero el tenis, como la vida, a veces te pega un cachetazo cuando menos lo esperás. Munar se sostuvo con el saque en el noveno juego y armó una racha de 14 puntos seguidos que le dio el primer parcial por 7-5. Duro. Muy duro. Sobre todo porque el partido había tenido un solo dueño hasta ese momento.
El servicio, la llave para darlo vuelta
Lo que pasó después habla del carácter de este pibe. En el primer set había regalado cuatro dobles faltas y apenas metía el 53% de primeros saques. Cifras flojas para un jugador de su nivel. En la segunda manga, en cambio, las dobles faltas desaparecieron y el primer saque subió al 69%. Con ese ajuste, Alcaraz rompió el servicio de Munar en tres oportunidades y se llevó la manga por 6-3 para forzar el tercero.
El set decisivo fue un monólogo. El español volvió a quebrar tres veces, mantuvo la firmeza con su propio saque y cerró el partido con un contundente 6-1. Remontada completa, con sello y firma.
Cuarta final del año y un rival que no le regalará nada
Para Alcaraz será la cuarta definición de 2026. En las tres anteriores levantó dos títulos: el Abierto de Australia, nada menos que ante Djokovic, y el torneo de Doha frente a Fils. La restante, la del Masters 1000 de Montreal, se la quedó Sinner en agosto. Números de crack, al margen del resultado final que se le viene.
Del otro lado de la red lo espera el checo Jiri Lehečka, número 19 del mundo. Será la primera vez que se crucen en una final, en un partido programado para este martes a las 6:00 de la mañana, hora argentina. Madrugón para el que quiera verlo en vivo, pero vale la pena.
El murciano llega a Tokio después de masticar bronca: afuera en cuartos del US Open y con el paso en falso por la Laver Cup. Pero así es Alcaraz: de las cenizas siempre saca un as. Mañana, temprano, va por otro trofeo. Nos leemos después del partido, cuando el cuerpo me deje de pedir café.
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